viernes, 7 de agosto de 2009

Yo, Ella, El

Ella tiene 16 años... y es una de las mujeres, perdón, adolescentes, más guapas y con mayor talento artístico que conozco.

Él lleva viviendo conmigo un año, ahora estamos viajando y estamos en la ciudad donde Él y Ella eran "novios", de esos novios que se aman con tanta locura que podrías fácilmente llevarlos al psiquiátrico. Con tanta locura que Él pensaba quedarse a vivir en dicha ciudad y buscar un trabajo normal para quedarse con Ella (Él odia los trabajos normales).

Ella le rompió el corazón en pedacitos muy muy pequeños.

Ahí aparezco Yo.

Yo no tenía vela en ese entierro; Yo, era solo una turista en esta ciudad pequeñita del gabacho;Yo llevaba 8 meses sin fumar, beber, tener sexo y comer carne; Yo conocí a este hombre (el si es un hombre, tiene 25 años) que era tan ligero y divertido, con el que tuve el mejor sexo del mundo, que me dijo que me quería a los dos días de conocerme, que antes de tener sexo conmigo me dijo "si vamos a hacerlo es porque vamos a seguir en contacto, no quiero desaparecernos", que me llevó a la parte mas alta de un hotel a escondidas, que me besó como nadie me había besado en mucho tiempo, un hombre que estaba enamorado (y no de mi por cierto, de Ella, la de 16 años)

Yo regrese a mi país. Esperando/queriendo/deseando y otro montón de "andos".

Un mes después Él llega a mi país.

Yo me volví entonces algo así como una terapia intensiva. Él se curó, le remendé el corazón, le di sopa de verduras, le leí, le canté, Él se curó.

Teníamos un acuerdo de no enamorarnos. Él esta demasiado dañado para volver a creer en el amor. Yo pensé que esto duraría 2 meses, así que no me importó.

Un año después Ella aparece de nuevo.

Ahora, Él y Yo peleamos todos los días porque pasó lo que yo pensé que pasaría: verla de nuevo removería esos sentimientos y entonces probablemente, Él querría deshacerse de este Yo.

Yo estoy sintiendo como el corazón se me cae a pedazos dentro del estómago, como se me quita el hambre, como solo pensar en ella me quita los momentos de felicidad que Él y Yo hemos tenido. Yo tengo miedo de Ella.

Porque Ella es sexy, linda, inteligente, border, adictiva, peligrosa, todas esas cosas que sabemos atraen a los hombres como Él.

Yo... si soy alguna de esas cosas, no las soy para Él.

Yo tengo miedo de que una Ella de 16 años me quite al hombre del que estúpidamente me enamoré aunque prometí no hacerlo, miedo de que me quite a mi compañero de cama, de que se lleve a mi chef, a mi mejor amigo, a mi niño, a mi amante, a la razón por la que no me deprimía cuando llegaba a mi casa vacia. Miedo de que si Ella no consigue regresar con Él físicamente, conseguirá que Él regrese emocionalmente con Ella.

Él dijo hoy que Ella nunca ha valido la pena y nunca la valdrá; después de haberse mandado mensajes por celular durante todo y no miento, TODO, el día.

Yo, tengo miedo porque se que lo voy a extrañar.

Yo tengo más miedo aún de convertirme en una de esas mujeres psicópatas y patéticas que revisan el celular de Él para saber si le dice a escondidas que la extraña.

Él... esta deprimido y estresado porque lo presiono demasiado.

Yo no me quiero despedir de Él aún.

miércoles, 5 de agosto de 2009

La ex que no nos deja en paz

Lo conocí hace como un año... en Agosto.
Tenía poco de terminar una relación muy fuerte... una sacudida de esas que te dejan marcado.
Nos contactamos en una red social; la neta nunca antes había agregado a alguien que no conociera personalmente y tardé mucho en mandarle por primera vez un mensaje para conocerlo.
Nos vimos por primera vez y el hechizo fue mágico. Nos encantamos y en nuestra segunda cita decidimos ir a su departamento.Todo estaba bien, el vino, los besos, las caricias. Lo hicimos.
A los pocos minutos, alguien tocó a su puerta. La abrieron... subió al cuarto y empezó a gritar como histérica. Nunca había visto a alguien así... él me pidió que callara y lo hice... ella buscaba la forma de saber porqué no quería verla... y yo sin comprender nada.Nos vestimos y a través de una rendija, ella supo que estábamos juntos.Fue un desastre.
No pude salir, me quedé dormida escuchando una conversación que no era mía... se aventaban cosas... y yo intentando salir de esa pesadilla. Al día siguiente, ella tocó la puerta, me contó la historia de su vida... "Puff, ¡qué hueva!, ¿qué necesidad tengo yo de escucharla?" pensaba mientras le decía que la comprendía... "Yo era lesbiana antes de conocerlo; son tantos años a su lado.." decía. Yo pensé "pero qué mal gusto..."
Me mostró fotos de ellos juntos... "Y a mí, ¿qué?"Pasó. Fue tiempo de conocerlo. Él me decía que hacía meses que habían terminado pero ella no lo aceptaba. No le creí.Seguimos juntos, hemos hecho muchas cosas, me conoce bien... como nadie antes de él... y siempre el recuerdo de esa mujer que no deja de seguirlo.
Podría parecer que lo justifico... pero la conocí... entré a su mundo. Conocí a sus amigos... y todos tienen el mismo concepto de ella: exagerada, celosa, terca, obstinada, y cero interesante, según me dicen.
Un día hablé con ella, creí en sus palabras hasta que me hizo varias jaladas al punto de llegar a hablar a mi casa!!... justo después de que "se le perdiera el celular" a mi novio... ¿coincidencias?
La mujer es detestable, ya no la soporto. Su blog, se la pasa escribiendo sobre "el tiempo a su lado"...
¿Qué no entiende?, ¿no entiende que ya terminaron? Es espantoso esto porque se ha vuelto una obsesión para mí saber de ella, de lo que dice, de lo que cree...
Ahora estoy embarazada de él y estamos en planes de vivir juntos... ¿Cómo chingaos hay que hacerle para sentirnos tranquilos? ¿sin los celos por saber si es verdad lo que ella cree? Terrible, absurdo, pero no hay vuelta atrás... Tengo 3 meses

martes, 21 de julio de 2009

Desahogo

Llegue a la pinche conclusión one more time, de que a los hombres les gusta que las niñas seamos bien pinches fucking bitch, ser buenita no sirve, es ñoño, es aburrido.
Ser normal no funciona hoy en día, hay que ser lanzada, aventada, pirujona, hasta grosera para gustarles y ser "linda", para que te volteen a ver.
Y pobre de ti si por mala suerte te toca tener una mejor chamba que ellos porque se van a sentir cucaracha y menos que tú.

Ogetes, idiotas..

lunes, 20 de julio de 2009

Y no hay secuelas hoy?


Sr. X: Esto es normal??

Conciencia: Si, llega el momento de la vida de todo ser humano en la que debes tomar lo mejor de las personas y lo demás debes tolerarlo.

Sr. X: : Pero en mi vida he sido tolerante!!, hay veces que al ser tolerante caigo en la hipocresia, no crees?

Conciencia: Debes aprender a escuchar y soportar todas esas actitudes e ideas, por mas que no las compartas, puedes hacerlo sin caer en la hipócrita, sigue dando tu punto de vista y si estas en lo correcto probablemente

Sr. X: : Me parece bien, puedo hacer eso, pero que conste que muchos se sorprenderán, me preguntarán si algo me sucede, pero creo que es lo mejor tanto para aprender mas como para llevarla mejor con todos.

Conciencia: Exactamente, ya me cansé de ser paranoico y a veces hasta ermitaño ¬¬...

Y fue entonces, cuando entendí que para llevar de una manera mas relajada mi vida y mis relaciones con los demás, debo aprender a escuchar y respetar lo que están diciendo por mas equivocados que estén o aunque este en desacuerdo, puedo intentar corregir a todo el mundo y hacerlos pensar lo que yo quiera?? pero mejor empiezo por mi, por eso esas charlas con mi conciencia son geniales, hay veces que pasa mucho tiempo y no la enfrento, pero entre mas rápido atiendes los problemas, te sientes mas relajado. Ojala fuera tan fácil como se lee, pero después de empezar a perder poco a poco a las personas vas entendiendo que en gran parte fue tu culpa :p y a pagar las secuelas se ha dicho.

martes, 14 de julio de 2009

Me gusta enterarme

Me entero de Él por oídas, por amigos en común. Me entero de Él en noches ociosas en las que revisar su perfil de Facebook parece una gran idea. Lo veo en el parabus en ese cartel de película nueva en el que aparece su logo. El logo que ayudé a diseñar sentada en algún parque. Me entero de Él y mi sentimiento de orgullo es tan grande y me gusta pensar ( y me gusta saber) que yo tuve mucho que ver con eso.
Me entero de mí por vistas, por manos en común. Me entero de mí en noches ociosas en las que reviso mi correo, me detengo y repaso mi día y parece una gran idea. Me veo en el espejo, me veo en bibliotecas y en proyectos secretos. Y mi sentimiento de orgullo es tan grande y me gusta pensar ( y me gusta saber) que Él tuvo mucho que ver con eso.


Y cuando me pasa algo chingón y cuando soy tan feliz como lo soy ahora, sólo quiero hablar con Él.

miércoles, 1 de julio de 2009

Un amor de noches secretas...

Fue una noche de diciembre, de hace ya algunos años, ella se detuvo en el pasillo, me miro fijamente...
justamente antes del primer suspiro, acaricio mi cabello con un frenesí absoluto; el frió que se colaba por su vestido, creaba una pequeña vibracion en su meneo...


-No podemos seguir viéndonos- lo dijo como si fuera tan fácil separarnos, y con esa pasion que hacia que nuestros encuentros secretos fueran tan especiales...y es que definitivamente estábamos dañando a personas que no eran responsables de nuestra irresponsabilidad...



-Tengo que besarte antes de irme- lo dije solamente para poder acariciar de nuevo su lindo cuerpo...

El cosquilleo y las ancias eran perfectas para preevenir que el venia... siempre supo que nuestras miradas no eran solo de coqueteo...


Nunca pude hacer nada, y en realidad nunca intente hacer nada, me enamore de aquella mujer que dormía entre sus brazos...



Me enamore de la mujer de mi mejor amigo...







azulvioleta.

viernes, 15 de mayo de 2009

A Hugo

Necesito alguien que me emparche un poco
y que limpie mi cabeza...
que esté en mi cama viernes y domingo
para estar en su alma todos los demás dias de mi vida...
que sepa servir el té, besarme después y echar a reír.
Y que conozca las palabras que jamás le voy a decir
y que no le importe mi ropa
si total me voy a desvestir
para amarla...
Si conocen a alguien así yo se los pido.
Que me avisen porque es así totalmente.
Quien necesito .
Sui Géneris (Vida, 1972)
Desde que traspuse la puerta el desastre se hizo recurrente.-El flechazo fue inmediato y de consecuencias irreparables, ese hombre representaba mi bandera, mi tótem, lo que yo creía mi objeto de satisfacción libidinal, en pocas palabras, me enamoré... Que equivocado sentimiento se anidaba en mi corazón.

Físicamente cumplía los requisitios: Alto, delgado,pelo negro, muy quebrado y mirada socarrona ¡Vamos! Mi prototipo masculino, inmediatamente me recriminé por presentarme a la escuela mal peinada y peor vestida. Desde ese día nació la intranquilidad.

Cada tarde agendaba un ritual de belleza solo para él.- Baños con agua helada y exfoliantes, cremas hidratantes y lipstick -Sometía mi cabello a prolongadas sesiones con la plancha- Todo para agradarle, para que me viese como yo le percibía. LLegaba a clase de inglés con las entrañas comprimidas y sonrisa nerviosa, comencé a sentarme a su lado.

Las conversaciones nunca fueron memorables, me encontraba demasiado incómoda para ser interesante , sin embargo mis emociones se enraízaban en su amabilidad, en los chistes puntuales que lanzaba, en su aura de hombre triunfador.

Por áquel entonces tenía un novio con el que había consolidado un par de años de estable relación, misma que se escurrió por el boquete que mi frenesí habia cavado.

Inventaba excusas y pretextos para acompañarle camino a casa, su afición por el fútbol incluso me era encantadora, aunada a su analfabetismo cultural.

Me empecinaba en descifrarlo, descubrir las claves que me posibilitasen alojarme en su ser, guarecerme en sus ojos como un lagarto que se refugia en el sol. En realidad, cada tentativa resultó reiteración de un fracaso anterior.

Me dí por vencida.

Luego vinieron las señales, recuperé la valentía y habité nuevamente en la intuición. Trás un esporádico encuentro comencé a sospechar que si era invariablemente certera con mis intenciones él no me esquivaría. A la larga tuve razón.

Una noche, motivada por el alcohol mi calamitoso deseo se transformó en ardiente beso y luego otro y muchos más, resultaba tan extraño...Algo que anhelaba durante tanto tiempo finalmente se materializaba, el miedo era intenso, mi corazón aullaba como cachorro de loba. Quizá eso de animal que había en mí fue lo que me empujó hacia su cama. Ese territorio fue mi extravío,trataba de seguir su rastro, no lo alcanzaba, siempre fue como si huyera de mí. Persecusión en la estepa ó Tic Tac de manecillas que nunca se tropiezan.

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En tí no hay nada que me busque, a partir de aquel día he leído manuales, pensando en análisis, asesoría esóterica y oraciones ¿Por qué me significas tanto? ¿Por que eres mi problema? Ya no quiero ser más tu polizón y definitvamente el amor se encuentra demodé, pero si de algún modo nos es posible, olvidarnos de la historia, si te permites atisbar por la rendija de las cosas misteriosas ¿ Quién no podría asegurarnos la felicidad?

martes, 12 de mayo de 2009

Una vidita por favor.

Me caga sobremanera que haya gente metiche en la vida, sobre todo cuando hago algo que nunca hago pero hoy fué el grandioso día para hacer todo todo junto.
Que si hoy no me dieron ganas de estacionarme bien y pongo el coche comiendo un poquito del lugar del otro y que?
Que si hoy quiero tomar café y dejar mi taza ahi y lavarla hasta mañana, y que?
Que si me suena el puto celular ocho veces en una mañana para cualquier pendejada de mis amigas, y ???
Y sobre todo: Que si un wey me vé el trasero en la oficina, soy una pinche coqueta!
Wey por eso hago ejercicio! para que todo mundo me vea el trasero,las tetas, mi no panza y todo lo sabroso que tengo, pinche gorda envidiosa!
Me cagaaan!

sábado, 9 de mayo de 2009

¿Qué quiero ser cuando sea grande?

Nene, nene que vas a ser cuando seas grande
Nene, nene que vas a ser cuando seas grande
Estrella de Rock'n Roll, presidente de la nación...

Se acerca el momento en que debo decidir que haré de mi vida laboral. A pesar de haber elegido una carrera universitaria uno siempre puede cambiar de opinión y dedicarse a algo completamente distinto a lo que estudio.

Se termina el plazo propuesto donde me permití trabajar en lo que fuera para sacar adelante la carrera dadas las circunstancias. Pronto tendré ese diploma en mis manos y será momento de decidir que es lo que quiero hacer en verdad, trazarme un plan de carrera que me permita tomar decisiones en el corto mediano plazo.

Este trauma parece ser de lo más común, ciertamente lo es. La diferencia de mi trauma con el trauma promedio es que el mío no se generó por las circunstancias sino que viene desde mucho tiempo atrás.

Haciendo memoria me percaté de que jamás he querido ser algo en la vida. Regularmente cuando uno es niño siempre tiene la ilusión de crecer y ser policía, bombero, futbolista, batman... pero yo en realidad nunca quise ser nada, ni policía, ni bombero, no futbolista, ni batman y si alguna vez quise ser algo la idea nunca me duraba mucho tiempo; sólo fui por la vida dejando las cosas pasar y es así como he llegado al final de mi vida de estudiante aceptando lo que me ha ido llegando sin saber para donde quiero llegar.

¿Qué voy a hacer ahora que ya soy grande?

martes, 14 de abril de 2009

Engendro

También estoy embarazada. De ese imbécil (o sea de mi imbécil, no del mismo imbécil de la chica que no es la misma que la chica del papiloma que no es la misma que el del perro en el culo que el ególatra mega mamón que... oh, esta falta de firmas llega a ser confusa).

Me acuerdo de la tarde que pasamos platicando del futuro. Que la casa en Río Frío, que si el amor de su vida era yo, que si en cada rosa roja (porque me traía una cada mañana) veía un poquito de nosotros. Al otro día, sudada y cansada por tanto hacer el amor, preparé chocolate de Oaxaca y salí al mercado a buscar pan de yema. Era tonto hacerlo en Zacatecas, pero lo encontré en un puestecito junto a la florería. Ese día pensé que no tendría que buscar más, nunca más. No pensé: supe. El sol sale mañana, la luna y las estrellas son bonitas, mi queridísimo y yo estamos juntos.

Me acuerdo de otras tantas, de tardes, mañanas, noches, mañanas, tardes, en el Museo de Arte Moderno, en el Patanegra, en las trajineras, el día que paseamos a sus amigos franceses por el zócalo, la primera vez que me dejó plantada, el ramo de rosas más grande que he visto, la quinta vez que no pasó a verme, la vez que me internaron por sobredosis, las discusiones en el segundo piso del periférico, el delicioso sexo de reconciliación y el viaje que planeamos para volver a empezar.

Me acuerdo también. Estábamos en San Miguel de Allende. Tuvimos al fin "esa plática" frente al pastel de bodas. Sería en la Hacienda de los Morales, invitaríamos a todos, saldríamos en las revistas. Como yo ya había escogido mi vestido desde antes, nos ahorramos un paso. Regresamos al hotel de la callecita detrás de la casa de Allende. Como nuestro amor ya había recuperado su ímpetu, lo desvestí con la boca.

Siempre nos decíamos cosas sucias, pero esa vez lo noté algo extraño. Le pregunté qué le pasaba y me empezo a hablar de Benoit. Me dijo que, en una borrachera, acordaron que los tres nos acostáramos juntos. Accedí porque, después de todo, a mi edad ya va siendo hora de probar cosas nuevas. Me dio las gracias y me dijo: me siento ahora tan libre contigo, mi amor. Es que no hay cosa más rica que sentir una verga en el culo.

Nunca volvimos a ser los mismos. Nunca fui la misma, más bien. Ahora me la paso en internet, manteniendo un blog en el que finjo veinte años menos de los que tengo. Aceptando invitaciones de jovencitos idiotas, que creen que enfermedades venéreas y delirios de grandeza pueden ser llamados traumas.

¿Trauma? el imbécil me dijo, meses después, que no lo merecía porque no podía darme la vida a la que estoy acostumbrada. El hombrecito de Polanco, con el Coronel colgado en la sala. Me pareció tan corto, tan poco acertado, que no podía ser otra cosa que un insulto. Una forma de regodearse en su jodida mariconería de niño consentido y malcriado. Me pidió su llave de regreso. Le di una copia de la de mi departamento.

Salió con el puto, ocho horas y media después. Rompí todos los libros que pude en media hora. Azoté todos los cuadros contra el piso, rasgué con un cuchillo la pintura de Coronel.

No tuvo los huevos para acusarme con la policía, así que lloré a gusto todo marzo. Ahora me entero de que estoy embarazada. La estúpida idea el día del pan y el chocolate, que recordé mientras escribía esto, ahora no me deja en paz. Me siento tan sola que invento identidades en los blogs, donde decenas de niños tontos y mujeres estúpidas alaban las idioteces que vomito.
Iba a decir que el engendro es nuestro hijo y que sin ningún remordimiento iba al hospital a que me lo arrancaran. Ahora no estoy tan segura. Tengo cita el viernes.